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Mostrando entradas de diciembre, 2015

La ilusión de las fiestas

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Noche de paz, noche de amor… cantaba mi abuela minutos antes de las doce, como llamado para que todos nos acerquemos al árbol y recibamos allí, tomados de la mano, la Navidad. Cada año de mi infancia pude disfrutar la magia de ese momento y mucho tiempo después lo recuerdo vívidamente.

Hoy los villancicos han quedado obsoletos, pero los preparativos para celebrar las Fiestas se mantienen siempre vigentes: armar el arbolito, decorar la casa, desempolvar la vajilla reservada a las ocasiones importantes, preparar un menú especial. Son fechas que representan un motivo de festejo e incitan a la unión, a la alegría, a la ilusión, aunque muchas veces su contracara aparece con más fuerza: el stress para llegar a tiempo con todo, los brindis por compromisos laborales, las discusiones de si las pasamos con los tuyos o con los míos… situaciones que en la vorágine del día a día nos impiden discernir lo realmente importante, y así nos perdemos de disfrutar la casa decorada preciosamente para la oca…

Vacaciones en casa

“Má, estoy aburrido”

Llegan las vacaciones e inevitablemente la rutina cambia. Ya sea que podamos irnos de vacaciones, que pasemos algunos días en el club, que tengamos una casa de fin de semana donde quedarnos, que hayamos anotado a los chicos en la colonia o que simplemente nos quedemos en casa, la realidad es que nada transcurre igual que de marzo a diciembre. Aunque planifiquemos mil cosas diferentes con el objetivo de que nuestros hijos la pasen genial y que estén entretenidos, inevitablemente hay una frase que seguro vamos a escucharlos decir en muchos momentos del verano, que nos inquieta y hasta nos hace sentir culpables: “Má, estoy aburrido”.
En la actualidad la mayoría de los chicos tiene su agenda casi tan completa como la de un adulto, no les queda tiempo para aburrirse. Y de un día para el otro terminan las clases y también todas las actividades extraescolares, y nos parece que el día tiene demasiadas horas, entonces surge la pregunta: ¿Cómo llenar todos esos espacios vacíos…